lunes, 20 de abril de 2015

Algunas cuestiones para trabajar en los próximos 10 años

La actual coyuntura política y electoral de nuestro país, nos obliga a pensar algunas cuestiones y plantear hipótesis que nos permitan trabajar y seguir construyendo este proyecto que nos legaron Perón y Evita, y que continuaron Néstor y Cristina.

Las cuestiones


1- Excepción histórica.
Posiblemente (con un optimismo que no es el mejor amigo del análisis, pero el corazón tiene razones que la razón no entiende) nuestro espacio (PJ-FPV) gane las elecciones generales de 2015. Claro que se puede perder (es una elección difícil), pero creemos que si hacemos medianamente bien las cosas, ganamos.
De ganar, nos encontraríamos en una situación inédita en la historia argentina, donde un gobierno peronista electo le deja el lugar a otro gobierno peronista electo, donde no va haber continuidad del  liderazgo en el PEN. Lo que decimos es que necesariamente va a haber una reconfiguración en la coalición de  gobierno, gane quien gane del PJ-FPV, pero dentro de una continuidad “macro”, es decir, vamos a seguir ganando los peronistas.
Al ser una situación inédita, no tenemos muchas herramientas para comparar, pero sí entendemos que, al igual que el primer gobierno de Néstor,  va a tener un carácter de transición, hasta que “se acomoden los melones”. Esto no tiene que ver con la continuidad o no de las políticas públicas, si no con el posicionamiento de cada actor o (o actriz) dentro del nuevo esquema de poder.


2- El  sistema político de 1880 va camino a la extinción.
A esto hay que agregar que, de nuestros precandidatos, hoy por hoy, los dirigentes mejor posicionados están relacionados directamente con la Provincia de Buenos Aires, por origen o por cargos en el Ejecutivo provincial, además de ser mayoritarios en la danza de los precandidatos. Esto demuestra que la Provincia de Buenos Aires va consolidándose como “Gran Electora”, por peso electoral primero y como semillero de candidatos. De todas maneras, como lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer, las provincias van a seguir jugando contra Buenos Aires. Lo que queremos ilustrar es cómo se acelero la tendencia en los últimos años, teniendo en cuenta lo expuesto más arriba.


3- El peronismo
Saber si el “kirchnerismo”  va a ser una línea interna del peronismo o una cosa aparte, es algo que  vamos a poder ver, con suerte, dentro de 10 años. Nosotros creemos que ambas posturas son bastante cortas de miras. Creer que es una cosa aparte, cuando constantemente CFK hace referencia a su pertenencia política, es cuestión de grupos y tradiciones que recién ahora se incorporan al movimiento, y que en años (y décadas) anteriores fallaron estrepitosamente. Es lógico que quieran inventar el “kirchnerismo puro”, pero nada más lejos de la experiencia histórica y aun más, de la construcción política.
Pensar que la experiencia de los últimos 12 años sólo puede ser una línea interna, corre el riesgo de no querer discutir y menos aun hegemonizar (que es lo que debería) a sectores del peronismo que, en el mejor de los casos, carecen de contenido ideológico y doctrinal, y en el peor son arribistas que llegaron en el peor momento y se quedaron por su capacidad de recaudación o porque les sirve la chapa nuestra y, como todos somos peronistas, nadie nunca les pidió que reciten las tres banderas y mucho menos las 20 verdades.
Nuestra modesta hipótesis de trabajo es la siguiente. Si bien los ’80 fueron un momento traumático para el peronismo y desembocaron en la vergüenza menemista, lo cierto es que no es posible lograr lo que se logró en estos 12 años, si la cooptación neoliberal hubiese sido total y a todos los niveles del movimiento. Puede que estemos pecando de optimistas, pero hipótesis central es que, si me permiten el oxímoron conceptual, hubo una “discusión” adentro del peronismo que nunca se “discutió” (por lo menos en los niveles medios y de base de nuestra militancia) y que como nunca se discutió, es difícil saber si se perdió. Y acá la responsabilidad les cabe a todos los dirigentes que se fueron a discutir por afuera, y a los que se quedaron sin discutir, y encima eran voceros oficiosos.
Por eso, creemos que nuestra generación (la que nació en los 80, digamos) está llamada a lograr que quede claro para todos los compañeros que el peronismo es el movimiento político que pelea por la justicia social, la independencia económica y la soberanía política, y que tanto NK como CFK son los continuadores de ese proyecto, en las circunstancias históricas que les tocó. El peronismo fue, es y será esto, y no otra cosa.  Darle continuidad y no perder la discusión dentro del peronismo es la tarea para los próximos 10 años (y más también).



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