Las PASO de la
Provincia de Bs As van a reflejar y resolver de manera fenomenal la tensión clásica
entre la Rosca y el Territorio. No es que los binomios Domínguez-Espinoza y Fernández-Sabatella
carezcan uno de una cosa y el otro de la otra, sino que lo distintivo o
diferenciador en la lógica de armado político de cada espacio resulta ser la
preponderancia de uno de estos aspectos.
La
paradoja del voto Progresista
Antes de avanzar en
el análisis de cada Formula y espacio político, tenemos que reflexionar un poco
sobre el voto progresista, su tendencia y si acaso todavía existe. Una cosa es
hablar sobre esa tendencia electoral o cultural desde el año 2003 al 2008 y
otra cosa es pensar y esperar erróneamente que el escenario sea el mismo desde
el conflicto del campo a la fecha.
Las opciones políticas
y electorales “progresistas” por afuera del PJ FPV del 2003 al 2008 fueron
hegemonizadas por tres actores políticos, la CTA de Lozano, el espacio liderado
por Pino Solanas y el EDE Sabatellista. Latinoamericanismo abstracto, anti
peronismo explícito o anti pejotismo liberal y poca inserción territorial con
reivindicaciones cosmopolitas le daban cuerpo a su espacio político ideológico;
esto les permitía cierta capacidad de acumulación y construcción más mediática
que real. Esta situación de comodidad desde donde criticaban por izquierda al
Proyecto Nacional durante años fue fulminada y pasada a retiro por la irrupción
del conflicto del campo, donde la polarización política e ideológica fue de tal
densidad que partió y partidizo de manera profunda a la sociedad argentina en
su conjunto.
Entonces se abre un lapso entre marzo de 2008, entre la 125 y su
intento de instrumentalización y las elecciones del año 2009 y la muerte de Nestor, donde en un primer
momento el espacio progresista liberal se alineo con la conducción agraria de
la Mesa de Enlace a través de la Federación Agraria (la supuesta pata
progresista del bloque oligárquico) y luego termina apostando electoralmente
llevando o impulsando candidatos en listas PRO “Campo” en contra de las listas
encabezadas por Néstor y demás dirigentes en las llamadas listas testimoniales ;
en el medio votaron en manera conjunta con el No Positivo y jugaron activamente
contra la ley de Medios. Es importante recordar estas jugadas políticas para
entender que entre esta actitud suicida en términos ideológicos ya que
significaba alinearse con lo peor de la derecha Argentina y la politización y polarización
social que significo la profundización del discurso y la política del
kirchnerismo (emerge el discurso Nacional y Popular histórico) ya no quedo más
espacio para el progresismo abstracto. Este espacio político ideológico y
electoral herido fatalmente por el transcurso de la historia y las opciones
conservadoras de sus principales dirigentes hicieron que una parte muy
importante entre de lleno al proyecto político encabezado por el PJ FPV y pasen
a ser parte activa, en muchos casos reproduciendo la famosa Fe de los
conversos, y la parte restante en términos políticos quedo y eligió alinearse
con el bloque histórico conducido por la derecha local y el stablishment.
En cierto aspecto
esto significo la muerte cultural del voto progresista típico argentino, ya que
tuvo que elegir entre plegarse al proyecto nacional popular y democrático o ser
furgón de cola de los Macri, Sanz y Compañía.
Aníbal-Sabatella, la
Formula por Arriba
Nadie puede negar
que Aníbal es una animal político con todas las letras, tal vez el mejor y más
elocuente de los voceros que tiene el gobierno nacional en la actualidad. Sólido
y formado en el peronismo tradicional bonaerense, debe ser uno de los
dirigentes más reconocidos de los últimos 12 años; conjuga alta imagen conocida
con buenas dosis de negatividad ya que ha sido permanentemente una espada
filosa en los debates más polémicos que ha llevado adelante el gobierno. Es el
jefe de Gabinete hace meses y eso le ha dado un grado de exposición como nunca
y se mueve con comodidad, lo que sigue sumándole poder de agenda como pocos.
Pero a su vez vale
recordar que no ha tenido una construcción política o victorias electorales en
la provincia que pueda mostrar o arrogarse como propias, más bien lo contrario.
Le ha ido mejor en el club de futbol de sus amores y en la federación nacional
de hockey en términos personales que políticamente en Quilmes o zona sur. Si bien
tiene relación fluida con el sistema político de la Provincia, no tiene
dirigentes propios de peso ni mucho menos intendentes, sindicatos u
organizaciones sociales que le respondan de manera directa. Este déficit como
dirigente provincial lo suple de manera fenomenal como funcionario nacional,
pero en términos de capacidad de rosca política frente a los medios y demás dispositivos
electorales de importancia virtual.
Su alianza con NE,
con Sabatella, en vez de darle volumen político y poder de despliegue
territorial, profundiza su llegada a los medios y mejora en términos estéticos su
fórmula electoral, pero no ensancha su piso de votos. Es una Formula de dos
Galanes de televisión, video política pura y de la buena. Sabatella no le
aporta ya un plus de votos propios ya que su espectro cultural de votantes
progresistas que supo tener vivió el proceso que hablamos anteriormente y forma
parte orgánica del voto del PJ FPV desde
el 2011 donde ha diluido su especificidad. Por el contrario, lo aleja de las
bases y estructuras del peronismo bonaerenses, ya que Sabatella históricamente ha
sido un adversario electoral y político desde el año 99 a la fecha.
Una hipótesis que no
vamos a profundizar pero es fácilmente asimilable es que Anibal pensó que
sumando a Sabatella en cierto aspecto y de manera mecánica, iba a poder
reproducir para Abajo la síntesis que representan Scioli Zannini, pero
claramente él no es Daniel y Martin no es el Chino y la rosca para abajo no tiene
la misma lógica que para arriba.
Un solo Peronismo, el
de Todos: Domínguez Espinoza
La Formula Julián Domínguez
y Fernando Espinoza sintetizan de manera
fenomenal al PJ FPV del conurbano y del interior de la provincia, son dos
dirigentes que han cultivado la disciplina y lealtad partidaria y han ocupado
lugares importantes de gestión, conocen los que es gobernar los territorios,
suman el apoyo activo de intendentes, sindicatos, movimientos sociales y agrupaciones
de todo los tintes posibles y existentes. Su despliegue territorial y capacidad
de arrastre estructural es formidable y sobresalen en cuanto a galardones
durante 12 años de gobierno.
Domínguez cuando fue
Ministro de Agricultura le toco y logro exitosamente enfrentar la unidad del
Bloque oligárquico pos conflicto del campo y como presidente de la Cámara de
Diputados viene llevando una gestión más que positiva, aprobada por propios y
extraños. Su relación con el Papa es de las más fluidas y conocidas públicamente
y aunque él nunca la ponga en juego y se niegue a hacer política papista, es un
factor positivo que pesa culturalmente a su favor.
Espinoza le da el
toque litúrgico y estético barroco que Domínguez no transmite, y es bueno que así
sea. Es el presidente del PJ bonaerense, lidera un espacio de intendentes importantísimo,
gestiona el principal bastión electoral de la provincia y es uno de los primeros
dirigentes que apoyó la candidatura naranja a la presidencia. En 12 años,
primero acompañando al entrañable Balestrini y luego siendo el mismo el
principal conductor de La Matanza, ha sabido garantizar cantidades estratégicas
de votos para mantener en pie al proyecto nacional, y ese es un dato de la
realidad fundamental.
Ambos potencian su
capacidad de armado electoral, profundizan la acumulación territorial y
complementan la imagen de una Formula sólida y propiamente bonaerense; les toca
correr en desventaja en cuanto a conocimiento público y su capacidad de instalación
en los medios está viéndose. Tienen más de un mes para lograr pegar el salto en
los medios, pero no deben descuidar su base natural que no es otra que el
territorio en sentido amplio.
A PASO de Vencedores
Las PASO bonaerense
van a ser definitivamente las de mayor volumen político, por los candidatos,
por las trayectorias, por el caudal electoral que representan; el final es
abierto y definitivamente apasionante desde todo punto de vista. La porción de
la torta electoral que ambas fórmulas se van a dirimir y repartir según la
voluntad soberana de los electores supera en más de dos veces el techo
electoral del opositor que más se acerca a la disputa contra el PJ FPV.
Entonces, piso
electoral alto, dirigentes de primera línea y fórmulas de alto vuelo,
configuran una propuesta de una potencialidad distinta y superior a los
intentos mezquinos de fórmulas anti peronistas que han elegido construir desde
la oposición vernácula con la que nos toca debatir y luchar por las banderas de
la patria libre, justa y soberana.
El Mariscal



