viernes, 1 de mayo de 2015

A PASO de Vencedores

Estamos llegando a la recta final de cara a las PASO de este 2015. Es normal que distintos actores, sectores, dirigentes, organizaciones, intelectuales, contrabandistas ideológicos y hasta operadores cibernéticos, intenten argumentar desde sus intereses particulares cual candidato o cuales candidatos son los más adecuados para dar las batallas electorales que se vienen.
Primero la patria, después el movimiento y por últimos los hombres, resulta un principio axiológico y hasta ontológico podríamos decir, para todos los que aportamos a la construcción de los análisis y posturas que se blanden en este blog. Entonces sigamos con nuestro granito frente a todas estas operaciones.
Bienvenida la disputa, la reflexión, los posicionamientos, la lucha política y de posiciones dentro del PJ-Frente Para la Victoria, si la dinámica y la vida de nuestro movimiento no la protagonizamos nosotros, los compañeros de todos los rincones de la patria, no la va a canalizar nadie, mucho menos los enemigos permanentes y en constante acecho frente al legado, la historia, las conquistas y los desafíos de nuestro pueblo.

Si el candidato es el proyecto, perder no es una opción

Cada uno de los que formamos parte del inmenso edificio que es el PJ-FPV hemos tenido más o menos 12 años para resolver problemas de identidad, de intereses, de convicciones; y arrancamos diciendo esto para que nadie se haga el distraído o el asombrado cuando decimos que perder no es una opción. Porque si la patria es el otro, hay que convencer al otro de que nos vote, y justamente el otro nos va a votar siempre y cuando representemos mayorías y tengamos potencia electoral.
La única verdad es la realidad, y la realidad es que este 2015 se pone en juego más de una generación de argentinos su futuro; entonces el proyecto, la patria, el futuro de felicidad y grandeza de nuestro pueblo, es quien juega las elecciones y es en este marco político e histórico, que debemos saber estar a la altura de los acontecimientos. Siempre van a estar los que se conforman con poder llegar cada noche a su casa y lograr conciliar su sueño sabiendo que su consciencia pequeño burguesa no ha  puesto en duda sus principios individuales, pero esos dirigentes y hasta compañeros, siempre van a ser parte de la antología del llanto, pero nunca de la historia viva de la conciencia colectiva, de la unidad de origen y destino, que no es otra cosas que la vida misma de nuestro pueblo.
Entonces si la historia, la patria, el proyecto político más importante desde la conducción de Evita y el General es lo que está en juego, vale todo menos dejarlo morir sin defenderlo hasta el último suspiro de cada uno de nosotros.

Quien Polariza?

Entre la teoría y la política siempre media lo ideológico, entonces cualquier error o desviación teórica o política a la hora del accionar político, resulta siempre un problema ideológico. No saber diferenciar la impronta y la importancia que han tenido los liderazgos de Néstor y de Cristina en el surgimiento y la recuperación del peronismo como proyecto nacional, suele representar un problema de contenido ideológico y hasta casi de clase por parte de quienes hoy se animan a agitar posiciones puristas o maximalistas de tipo kantiana como una salida del dilema electoral al que nos enfrentamos. Para el resto de nosotros, simples mortales pero hijos de la tradición nacional y popular, es una obviedad comprender la polarización política que siempre generan los líderes populares y sus proyectos en la historia argentina y latinoamericana como también es una obviedad saber que la continuidad de dichos procesos históricos por fuera de sus líderes es por lo menos traumática, por no decir catastrófica.
A su vez, y como dato histórico único,  Cristina y su liderazgo político como conductora del movimiento nacional, son una variable innegable a tener en cuenta durante y después del proceso electoral de este año. Junto a este dato que no resulta solo de color y sabiendo que el único heredero siempre será el pueblo mismo, no nos dejamos caer en la tentación ni en falsos alarmismos.
De todo esto resulta como indiscutible que luego de 12 años de kichnerismo y 70 años de peronismo y con Cristina como conductora natural del proceso político actual, que sea el propio proyecto político encarnado en el brazo electoral del PJ-FPV el que por contenido y realidad histórica sea el que polarice finalmente frente a la sociedad y las alternativa electorales opositoras. Y es sobre este piso electoral desde donde se abre la oportunidad contundente de un triunfo electoral y salvaguardar la continuidad del rumbo inaugurado el 25 de mayo del 2003.

La victoria se planifica, se ejecuta y se explota

Si perder no es una opción y el candidato es el proyecto y su construcción colectiva de destino, debemos dejar en claro la cuestión de las candidaturas. No son momentos donde se deban imponer ni la lógica del culto al líder ni mucho menos el ombliguismo del kichnerometro, ya conocemos los resultados de estos errores políticos desde el año 55 a la fecha.
Cristina a fuerza de pura política y gestión ha conseguido acompañamiento regional e internacional frente a la embestida de los buitres internos y externos, ha conseguido desacelerar la corrida inflacionaria contra el poder adquisitivo de los trabajadores, se estabilizaron las variables macroeconómicas y se han instrumentado una batería de políticas sociales como piso de derechos y fortalecedoras del consumo interno, es decir, ha sabido construir un piso altísimo como espacio político y en términos electorales. Este dato es fundamental para pensar cualquier proyección final del calendario electoral y las candidaturas, ya que tanto Néstor como Cristina, fueron  a su vez los mentores de las PASO como herramienta de empoderamiento del pueblo para que decida de forma participativa a los mejores de los nuestros para la disputa y la victoria popular en las urnas.
A contramano de algunos agoreros de la desgracia miope de las fraseologías que se animan a decir por debajo y con voz suave que prefieren perder con lo propio que ganar con contradicciones,  tenemos el mejor instrumento político posible para dirimir a nuestros candidatos, tenemos la conducción estratégica más importante desde Perón y Evita, con la gestión de gobierno más exitosa desde el año 55.

Unidad en las bases, organización en la lucha

Es difícil cerrar el análisis sin hacer un llamado a la serenidad de la militancia, a que no nos dejemos correr por fatalismos ni contradicciones secundarias, que los límites de las internas que tengamos sean los del compañerismo y el objetivo de organizar para vencer, que sepamos no ir mas allá de la discusión acalorada habitual entre compañeros, que no generemos ni permitamos que se generen rupturas donde la búsqueda de escenarios de no acompañar al que gane sean válidos ni aceptables. Los que no aceptaran nunca el resultado interno de las PASO los conocemos bien y sabemos que son inconducibles, pero es tarea del resto que pone por delante la necesidad imperiosa de ganar y garantizar la victoria popular en las urnas saber estar a la altura de la historia y no retroceder ni para toma fuerza.
No es momento de pelearse por las achuras en la puerta del matadero, es momento de construir mayorías electorales, ejecutar políticas claras de organización política para el triunfo y saber aceptar que lo mejor es enemigo de lo bueno y que los pueblos nunca se equivocan.


El Mariscal

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