martes, 30 de diciembre de 2014

Peronismo-Kichnerismo: Problemas de identidad… ¿?

“Mi único heredero es el Pueblo”
Juan Domingo Perón

“Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas”
Rodolfo Walsh

“Somos Peronistas, nos dicen Kichneristas para bajarnos el precio”
Néstor Carlos Kirchner


Podemos arrancar postulando que lo que media entre la teoría y la práctica siempre resultar ser la ideología; entonces siempre un problema practico o teórico en política deviene en uno ideológico. Hecha esta aclaración vamos a un tema que parece un deporte snob entre ciertos intelectuales del palo y de la vereda de enfrente, el debate peronismo-kichnerismo.

Los compañeros que de buena fe entran en este debate siempre hacen pie en la política de DDHH, la ampliación de derechos y su puesta en valor y vanguardia con respecto a minorías realmente existentes, y profundizan en su carácter novedoso y su potencial capacidad de transgredir los limites de manera casi permanente. Esto ultimo siempre es lo que termina como definiendo al kichnerismo como un nuevo fenómeno político que tensiona permanentemente con la “pesada herencia” y la tradición peronista.

Los traficantes de odio (como los llama Dolina) y sus esbirros pseudo intelectuales como el ex y arrepentido kichnerista Rodríguez y su mentor el borracho Carrasco, ahora operan escribiendo con dos objetivos, desperonizar al kichnerismo como si ellos fueran la reserva moral y los guardianes de la ortodoxia doctrinaria por un lado y por el otro buscan delimitar a la experiencia de estos últimos años a un tibio ensayo socialdemócrata que nunca pudo superar sus promesas debido al supuesto GEN clasemediero que conduce y le da el supuesto origen al kichnerismo.

Lo que nos llama la atención a muchos compañeros es que estas dos posturas que parecen dicotomicas en el debate, comparten varios núcleos discursivos.
Hacen un salto de fe y buscan los orígenes del kichnerismo en los albores de los años 2001 y 2002, desconociendo el contacto fluido que desde mediados de los 90 Néstor tenia con dirigentes y organizaciones de todo el país y lo que fue la campaña por los hielos continentales. Acá también desaparece muchas veces el pasado peronista y pejotista de la conducción del kichnerismo y se salta hasta los años 70 y se los convierte en “hijos de una generación setentista” pero que desconoce toda su trayectoria política en los 80 y los 90.
Comparten desde veredas opuestas la idea un supuesto GEN clasemediero, universitario, progre, como el ADN o heredero de todo el proceso político kichnerista. Esto muchas veces trae de la mano una especie de corte histórico entre Néstor y Cristina, como una especie de corte de clases o hasta de perfiles. Esto demuestra la misma incapacidad o mirada desvirtuada que suele existir en la separación de Perón y de Evita que se suele hacer.
Definen al componente alfonsinista o liberal anti corporativo como unos de los pilares del kichnerismo y hasta se animan de hablar de la existencia de un espíritu socialdemócrata que los hace primos hermanos. Esto demuestra el desconocimiento liso y llano de la historia argentina, por que si algo ha sido inmutable en nuestra historia, es el enemigo cipayo del pueblo argentino, que enfrentaron los gobiernos populares en cada época, desde Moreno pasando por Rosas Irigoyen Perón incluso Alfonsín hasta llegar a los años kichneristas, la oligarquía, los grupos económicos concentrados y sus variopintos alcahuetes políticos. No es que Rosas haya sido alfonsinista, sino que ambos combatieron a los mismos enemigos de la patria, algo muy diferente.

Estos puntos en común demuestran y nos hablan de los vasos comunicantes que existen en la ideología dominante de los claustros académicos entre ambas posturas; en el fondo comparten rasgos liberales que han ido calando en muchos intelectuales y escritores que son parte viva del stablishment académico de nuestro país. Desde lugares distintos, con ambiciones contrarias, terminan esmerilando y empobreciendo la lectura permanente que merece el kichnerismo como proceso político, histórico, cultural y económico.

Muchos compañeros a contra pelo de estas desviaciones ideológicas, venimos sintetizando en la práctica misma y lentamente nos animamos a teorizar sobre el peronismo y el kichnerismo. La practica militante hace que aprendamos a hacernos cargos de lo bueno, lo malo y lo contradictorio del campo nacional y popular, el debate y la formación teórica nos permite comprender y revisar de manera permanente nuestro accionar y la convicción filosófica de la búsqueda de la felicidad del pueblo  y la grandeza de la patria, nos permite un puente generacional muy largo a través de lo mejor de las tradiciones populares de nuestra patria.
No sentimos la necesidad obtusa de tensionar u oponer al peronismo con el kichnerismo, no dejamos de creer que el peronismo esta contenido dentro del kichnerismo, no dejamos de saber que el kichnerismo seria imposible sin el peronismo y somos conscientes que cualquier intento de dividirnos viene apadrinado por lo peor de la historia argentina.


El Mariscal

lunes, 8 de diciembre de 2014

Unidos o Dominados

Perón decía que la política es lucha de voluntades, y que la política nacional siempre es internacional, por lo que nos permitimos ir y venir permanentemente entre el plano nacional y el continental para ver como viene la mano.

Definitivamente los padres del nuevo regionalismo han sido Néstor, Lula y Chávez, proyectando alianzas primero políticas y luego económicas, al revés del tradicional y paleolítico pensamiento liberal-conservador. Primero la política, primero los objetivos estratégicos de soberanía y autonomía relativa, primero la consolidación de un bloque continental para enfrentar un mundo asediado y devastado por el hambre insaciable de buitres, banqueros y socios mundiales de un anarco-capitalismo que ya no se banca ni siquiera tener partidos políticos serviles, sino que apela a intervenciones directas e indirectas de todo calibre.

En el plano mal llamado domestico (ya que nunca tenemos que ceder ante el intento de embrutecer y banalizar el debate público que la derecha intenta permanentemente argumentando que dirigir un país una economía es igual a como uno administra el hogar o como la famosa “doña rosa” se mueve en el ámbito domestico) nos encontramos con la misma clave para comprender lo sucedido en el primer lustro del siglo XXI; la decisión y la voluntad política antecediéndose al mapa económico y poniéndose por encima de la lucha de intereses corporativos. Reconstrucción del Estado, de la estatalidad y sus capacidades efectivas, legitimización profunda de la autoridad pública en la intervención en todos los planos de la vida social, jerarquización del gobierno nacional y los ejecutivos provinciales y municipales, son solo alguno aspectos de lo que vemos que ha significado poner la política por encima y en primer lugar en la agenda pública y de gobierno. Las virtudes económicas, sociales y culturales están más que detalladas en miles de escritos que inunda las redes sociales, tal vez en otro posteo nos explayemos en estas conquistas irrenunciables.
Entonces tenemos un mismo ordenador en ambos planos, la política. Puede parecer pasado de moda, desgastado, un lugar común, pero los que la venimos militando desde antes del 2003 y los que nos sumamos en los albores, somos protagonistas históricos de lo que ha significado recuperar la política en su sentido más pleno y recuperar el peronismo como identidad popular transformadora, y decimos recuperar el peronismo por que volvieron las banderas que otros habían entregado durante muchísimos años. Analizar y reivindicar, es algo que tenemos que ejercitar permanentemente, sino como decía Walsh siempre tenemos que empezar de cero como pueblo.

Pero volvamos a la idea que motiva estas palabras; la política nacional e internacional como dos caras de una misma moneda, han sido el eje emancipador, articulador y promotor de los gobiernos populares de este nuevo siglo en todo el continente; tanto hacia adentro de los países como Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay, Venezuela, Ecuador, como hacia afuera en torno a la región, los liderazgos políticos han construido nuevos bloques políticos, donde la soberanía y la solidaridad han primado por sobre los históricos intereses que han dominado la región. Peronismo, Izquierdas nacionales y latinoamericanas, Progresismos reales, han sabido dialogar y construir una agenda en común con prioridades en común. Lo más espectacular de esto es que los relatores hegemónicos y sus medios con todos los profetas del odio subidos a sus barcos en eterna deriva han dicho que todo este proceso viene muriendo año tras año durante todo este periodo.
Pero sin embargo tenemos que ser conscientes de que la derecha mundial y regional también juegan con las mismas cartas; la unidad de sus cimientos tienen cientos de años, el saqueo y consolidación de un mundo desigual han sido origen en común. Banqueros, Usureros internacionales, Conglomerados mediáticos, grupos económicos que no dudan en promover guerras y desastres de todo tipo con tal de garantizar sus cuotas de mercados y monopolios, y sus aliados vernáculos disfrazados de líderes políticos opositores a todo lo que huela a autóctono y soberano, no dan puntada sin hilo.

Entonces podemos decir que mientras los diversos gobiernos populares y progresistas de la región son hijos de la historia viva y a la vez se parecen mucho a los pueblos que los han elegido, la oposiciones liberales-conservadoras del continente y del mundo se parecen cada vez mas entre ellas mismas sufriendo una homogenización profunda por los intereses transnacionales que las impulsan, financian y construyen ideológicamente.
Unidad en la diversidad, liderazgos fuertemente legitimados, mayorías electorales, convocatorias populares, son características tanto nacionales como internacionales de la agenda política que hemos sabido construir como pueblos activos y protagonistas del momento que nos toca vivir. Obviamente cada paso que hemos dado a significado luchar contra grandes intereses, hemos vividos momentos intensos, hemos errado y acertado, y nada ha sido puro e ideal, es mas podríamos decir que nuestro movimiento ha sido zigzagueante y contradictorio pero como dice siempre García Linera a la contradicción no se la niega ni se la combate, se la vive permanentemente en búsqueda de los objetivos para una sociedad mas justa y soberana.
Si el héroe valido siempre es el colectivo, la unidad política del campo nacional y popular es la precondición necesaria e ineludible para la pelea por un pueblo feliz y la grandeza de la patria.


El Mariscal