lunes, 8 de diciembre de 2014

Unidos o Dominados

Perón decía que la política es lucha de voluntades, y que la política nacional siempre es internacional, por lo que nos permitimos ir y venir permanentemente entre el plano nacional y el continental para ver como viene la mano.

Definitivamente los padres del nuevo regionalismo han sido Néstor, Lula y Chávez, proyectando alianzas primero políticas y luego económicas, al revés del tradicional y paleolítico pensamiento liberal-conservador. Primero la política, primero los objetivos estratégicos de soberanía y autonomía relativa, primero la consolidación de un bloque continental para enfrentar un mundo asediado y devastado por el hambre insaciable de buitres, banqueros y socios mundiales de un anarco-capitalismo que ya no se banca ni siquiera tener partidos políticos serviles, sino que apela a intervenciones directas e indirectas de todo calibre.

En el plano mal llamado domestico (ya que nunca tenemos que ceder ante el intento de embrutecer y banalizar el debate público que la derecha intenta permanentemente argumentando que dirigir un país una economía es igual a como uno administra el hogar o como la famosa “doña rosa” se mueve en el ámbito domestico) nos encontramos con la misma clave para comprender lo sucedido en el primer lustro del siglo XXI; la decisión y la voluntad política antecediéndose al mapa económico y poniéndose por encima de la lucha de intereses corporativos. Reconstrucción del Estado, de la estatalidad y sus capacidades efectivas, legitimización profunda de la autoridad pública en la intervención en todos los planos de la vida social, jerarquización del gobierno nacional y los ejecutivos provinciales y municipales, son solo alguno aspectos de lo que vemos que ha significado poner la política por encima y en primer lugar en la agenda pública y de gobierno. Las virtudes económicas, sociales y culturales están más que detalladas en miles de escritos que inunda las redes sociales, tal vez en otro posteo nos explayemos en estas conquistas irrenunciables.
Entonces tenemos un mismo ordenador en ambos planos, la política. Puede parecer pasado de moda, desgastado, un lugar común, pero los que la venimos militando desde antes del 2003 y los que nos sumamos en los albores, somos protagonistas históricos de lo que ha significado recuperar la política en su sentido más pleno y recuperar el peronismo como identidad popular transformadora, y decimos recuperar el peronismo por que volvieron las banderas que otros habían entregado durante muchísimos años. Analizar y reivindicar, es algo que tenemos que ejercitar permanentemente, sino como decía Walsh siempre tenemos que empezar de cero como pueblo.

Pero volvamos a la idea que motiva estas palabras; la política nacional e internacional como dos caras de una misma moneda, han sido el eje emancipador, articulador y promotor de los gobiernos populares de este nuevo siglo en todo el continente; tanto hacia adentro de los países como Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay, Venezuela, Ecuador, como hacia afuera en torno a la región, los liderazgos políticos han construido nuevos bloques políticos, donde la soberanía y la solidaridad han primado por sobre los históricos intereses que han dominado la región. Peronismo, Izquierdas nacionales y latinoamericanas, Progresismos reales, han sabido dialogar y construir una agenda en común con prioridades en común. Lo más espectacular de esto es que los relatores hegemónicos y sus medios con todos los profetas del odio subidos a sus barcos en eterna deriva han dicho que todo este proceso viene muriendo año tras año durante todo este periodo.
Pero sin embargo tenemos que ser conscientes de que la derecha mundial y regional también juegan con las mismas cartas; la unidad de sus cimientos tienen cientos de años, el saqueo y consolidación de un mundo desigual han sido origen en común. Banqueros, Usureros internacionales, Conglomerados mediáticos, grupos económicos que no dudan en promover guerras y desastres de todo tipo con tal de garantizar sus cuotas de mercados y monopolios, y sus aliados vernáculos disfrazados de líderes políticos opositores a todo lo que huela a autóctono y soberano, no dan puntada sin hilo.

Entonces podemos decir que mientras los diversos gobiernos populares y progresistas de la región son hijos de la historia viva y a la vez se parecen mucho a los pueblos que los han elegido, la oposiciones liberales-conservadoras del continente y del mundo se parecen cada vez mas entre ellas mismas sufriendo una homogenización profunda por los intereses transnacionales que las impulsan, financian y construyen ideológicamente.
Unidad en la diversidad, liderazgos fuertemente legitimados, mayorías electorales, convocatorias populares, son características tanto nacionales como internacionales de la agenda política que hemos sabido construir como pueblos activos y protagonistas del momento que nos toca vivir. Obviamente cada paso que hemos dado a significado luchar contra grandes intereses, hemos vividos momentos intensos, hemos errado y acertado, y nada ha sido puro e ideal, es mas podríamos decir que nuestro movimiento ha sido zigzagueante y contradictorio pero como dice siempre García Linera a la contradicción no se la niega ni se la combate, se la vive permanentemente en búsqueda de los objetivos para una sociedad mas justa y soberana.
Si el héroe valido siempre es el colectivo, la unidad política del campo nacional y popular es la precondición necesaria e ineludible para la pelea por un pueblo feliz y la grandeza de la patria.


El Mariscal


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